La primera hipótesis se considera al Gobierno culpable, puesto que por el exceso de marchas, protestas, manifestaciones y entre otras formas de reclamas justicias por parte de la escuela de Ayotzinapa, el Estado se encontraba cansado; por lo que decidieron poner un "hasta aquí" asesinando a los estudiantes con ayuda del Ejército y las Fuerzas Estatales de Guerrero.
La segunda omisión del Gobierno es no dejar claro las causas de la matanza. Hay suficientes pruebas para afirmar que los motivos de la matanza se relacionan con una lucha entre dos grupos de narcotraficantes. Uno de esos grupos, ligado al presidente municipal perredista de la ciudad de Iguala y el otro, presuntamente relacionado con un grupo de líderes de la normal de Ayotzinapa, que utilizaron a estudiantes de nuevo ingreso para enfrentar a un cartel contrario, ya sea para secuestrar camiones donde había droga o con el fin de que victimaran a los estudiantes y provocara tal escándalo que desatara una persecución contra el cartel con base en Iguala, y lo desarticularan, tal y como sucedió y a la vez, diera una bandera la desaparición o muerte de estudiantes, para colocar a los grupos de radicales que comandan la normal de Ayotzinapa en la agenda nacional, con ganancias económicas y posiciones políticas que nunca tendrían sin el brutal sacrificio de esos jóvenes estudiantes.
Una tercer hipótesis es no declarar oficialmente muertos a los 43 estudiantes, con base en las pruebas de peritos nacionales e internacionales, testimoniales y confesionales, que han exhibido aisladamente. Ojalá estuvieran vivos, pero con base en las investigaciones hechas públicas, hay pocas o nulas posibilidades de que aparezcan con vida. A menos que ellos mismos se mantengan escondidos. Los que manejan a los padres les dicen que están vivos para involucrarlos en protestas violentas y con grupos de radicales que tienen otros fines.
No hay comentarios:
Publicar un comentario